He visto contratos al 12%. DOCE.
Por apretar un botón, comprar el nombre del hotel y no volver a tocar ni pujas ni copys. Si no fuera cierto, daría risa.
Ahora bien, lo entiendo: para la Pensión María con cinco habitaciones y un ADR de 30 € por noche, la diferencia entre CPC puro y comisión es mínima.
Pero pongamos un ejemplo distinto: un hotel de lujo (caso real en ambos prospectos, por cierto).
Boutique en el centro de Roma, 30 habitaciones, ADR de 600 € y ocupación del 80%. Más de 5 millones de euros al año.
El 12% son 50.000 € al mes de potencia publicitaria en Google, Microsoft, metabuscadores, streaming y OTAs.
Una cifra que ninguna agencia a comisión va a invertir jamás, porque no le conviene hacerlo.
Digámoslo sin rodeos: el pay per performance no es un modelo virtuoso, es un sistema de dependencia.
El mismo contra el que os enfadáis cuando Booking.com os pide un 18%.
Ahora, demostradme lo contrario.
Hasta la próxima semana,
un saludo de Simone
SIMONE PUORTO