

El turismo idiomático en España recuperó en 2024 los niveles previos a la pandemia y los superó ligeramente, con 445.720 viajeros internacionales, un 0,2% más que en 2019. Aunque su volumen dentro del total de llegadas sigue siendo limitado, el segmento gana relevancia por la concentración de sus picos en febrero, marzo y abril, así como por sus estancias más prolongadas y un gasto superior a la media.
Según el análisis elaborados por Turespaña a partir de los microdatos de las encuestas Egatur (Encuesta de Gasto Turístico) del INE y ESTI (Encuesta de Satisfacción del Turista Internacional), este segmento está formado por viajeros cuyo motivo principal de visita es el estudio y cuyas estancias no superan los 60 días, un filtro que permite distinguirlos de los estudiantes de intercambio o de quienes cursan programas académicos de mayor duración.
El turismo idiomático es uno de los cuatro segmentos que rompen la estacionalidad y disparan el gasto en España y se caracteriza por una estancia media el doble de larga (20 días) y un gasto un 67% superior a la media (2.346 euros).
El informe de Turespaña detalla que en 2024 el país recibió 445.720 turistas idiomáticos, una cifra prácticamente idéntica a la registrada en 2019, pero con una diferencia sustancial: el gasto total ascendió a 1.046 millones de euros, lo que supone un incremento por encima del 51% respecto al periodo prepandemia (691 millones de euros).
El gasto medio por viaje alcanzó los 2.346 euros, con una estancia media estable en los 20 días y un gasto diario de 115 euros. Este comportamiento convierte al turismo idiomático en un segmento valioso para los destinos urbanos con programas para extranjeros y oferta cultural consolidada.
Europa es el principal mercado y luego América, que tienen cuotas similares de gasto. Italia, Francia y Alemania son los tres países que más turistas idiomáticos aportan a España, aunque en gasto lidera Estados Unidos y México
Si se analiza el mapa de destinos, Cataluña es la que más viajeros recibe, pero el gasto lo encabeza la Comunidad de Madrid.
El turista idiomático es joven —más de la mitad tiene menos de 25 años— y presenta una marcada inclinación por actividades culturales, visitas a ciudades, compras, gastronomía y ocio nocturno. En 2024 apenas un 5% optó por paquetes turísticos, consolidando la preferencia por viajes autogestionados. El alojamiento hotelero reforzó su posición como alojamiento más elegido, mientras que el alquiler turístico, aunque por detrás, mantuvo un peso notable dentro de este nicho, por encima de otros segmentos del mercado.
A pesar de ser un visitante exigente con aspectos como limpieza, seguridad, ruido o dominio de idiomas, la satisfacción global con el viaje es elevada y comparable a la del resto de turistas internacionales.