
Cada año se desechan miles de toneladas de alimentos en todo el mundo, y el sector de la hostelería desempeña un papel importante en esta preocupante estadística. Las cocinas suelen producir en exceso para satisfacer la demanda, los bufés permanecen en su mayoría intactos y los platos de los huéspedes suelen dejar porciones sin comer. Estas prácticas agotan los recursos a través del desperdicio de ingredientes, mano de obra y costes de eliminación, al tiempo que entran en conflicto con las crecientes expectativas de los viajeros concienciados con el medio ambiente.
Afortunadamente, existen tecnologías como la inteligencia artificial (IA) y la automatización para combatir este problema. ¿Cómo funcionan estas soluciones, cuáles son los beneficios potenciales y por qué los hoteles deberían considerar integrarlas en sus operaciones para abordar el desperdicio de alimentos de manera efectiva?
Conclusiones
Los residuos se convierten en beneficios: Las pérdidas de alimentos, mano de obra y eliminación se acumulan; reducir los residuos protege los márgenes.
La IA mejora la precisión: El seguimiento y el análisis alinean la preparación de alimentos con la demanda, reduciendo el desperdicio.
La automatización ahorra tiempo: Las herramientas de inventario, los biodigestores y las API agilizan las operaciones de manera eficiente.
El excedente encuentra un propósito: Las plataformas digitales redirigen los alimentos sobrantes, beneficiando a las comunidades y a los hoteles.
Lo ecológico atrae a los huéspedes: la tecnología potencia las credenciales ecológicas, atrayendo a viajeros centrados en la sostenibilidad.
Comprender el desperdicio de alimentos en los hoteles
A nivel mundial, los hoteles representan aproximadamente un tercio de todos los residuos alimentarios del sector de la hostelería. Las rutinas diarias en las cocinas de los hoteles producen montañas de restos, desde recortes de verduras hasta productos en mal estado. Muchos artículos del bufé a menudo no se comen, y los platos de los huéspedes vuelven con sobras. Este problema se agrava durante las temporadas altas, como las vacaciones o los grandes eventos como las conferencias, cuando los hoteles preparan grandes cantidades de comida para dar cabida a un número imprevisible de huéspedes.
El impacto medioambiental es significativo. Cuando los residuos alimentarios se descomponen en los vertederos, liberan metano, un gas de efecto invernadero más potente que el dióxido de carbono. Además, los recursos invertidos en el cultivo, transporte y preparación de estos alimentos, incluidos el agua, la energía y la mano de obra, se desperdician en gran medida.
El impacto económico es igualmente significativo. Los expertos estiman que el desperdicio de alimentos en la hostelería cuesta más de 100 000 millones de dólares al año, lo que incluye no solo los gastos de eliminación, sino también el valor perdido de los ingredientes y el tiempo que el personal dedica a preparar las comidas no utilizadas. Para los hoteles, reducir los residuos no solo es bueno para el medio ambiente, sino que también ayuda a proteger los beneficios a medida que aumentan los costes. Los huéspedes también forman parte de esta ecuación.
Muchos viajeros buscan ahora activamente alojamientos con prácticas de sostenibilidad saludables, presionando a los hoteles para que adopten enfoques más ecológicos. Tecnologías como la IA y la automatización están dando un paso adelante para satisfacer estas demandas, ofreciendo soluciones que mejoran la eficiencia al tiempo que se alinean con objetivos ecológicos más amplios.

Cómo la tecnología combate el desperdicio de alimentos
La IA está transformando la gestión de residuos alimentarios en los hoteles al proporcionar información precisa basada en datos. En las cocinas se utilizan sistemas inteligentes equipados con básculas, cámaras y algoritmos de aprendizaje automático para controlar los artículos desechados. Todo, desde las cáscaras de las verduras hasta las comidas no consumidas. Estas herramientas generan informes detallados que desglosan lo que se desperdicia, cuánto y por qué sucede.
Los chefs y gerentes pueden utilizar esta información para realizar cambios informados. Pueden mejorar las recetas, ajustar el tamaño de las porciones o replantearse los patrones de pedido para reducir el exceso. Por ejemplo, si un hotel descubre que un plato deja constantemente sobras en los platos de los huéspedes, la IA podría sugerir reducir el tamaño de la porción o sustituirlo por una opción más popular. Las grandes cadenas hoteleras ya han implementado este enfoque para estandarizar los esfuerzos de reducción de residuos en múltiples propiedades, convirtiendo los datos brutos en estrategias viables.
El análisis predictivo va más allá al utilizar datos históricos, como el número de reservas, los pedidos de comidas anteriores y las tendencias estacionales, para prever la demanda de comidas. Al estimar cuántos huéspedes comerán y qué es probable que pidan, los hoteles pueden preparar suficiente comida, evitando la sobreproducción que afecta a las líneas de buffet y al catering de eventos.
Un hotel junto al mar, por ejemplo, podría reducir los platos de marisco durante una semana tranquila, mientras que un establecimiento urbano podría aumentar la oferta de postres para una conferencia. Esta precisión es especialmente valiosa para los hoteles de zonas remotas, donde las largas cadenas de suministro hacen que la gestión de las existencias perecederas sea un reto logístico. El resultado es menos comida que va a la basura, un inventario más ajustado y una reducción de los costes operativos.
El aprendizaje automático puede optimizar los menús analizando las preferencias de los huéspedes, identificando los platos sin terminar y sugiriendo mejores alternativas. Este enfoque mejora la eficiencia de la cocina, reduciendo los alimentos no vendidos y ajustándose al presupuesto. Además, la automatización realiza un seguimiento de los niveles de existencias y las fechas de caducidad en tiempo real, con sensores que alertan al personal de los artículos que se acercan a su fecha de caducidad. Estos sistemas pueden integrarse con los sistemas de aprovisionamiento, recomendando cantidades precisas de pedidos para evitar el exceso de existencias.
El papel de la API
Un aspecto crucial de este cambio tecnológico es la integración de los datos de residuos en los sistemas hoteleros existentes a través de una API (interfaz de programación de aplicaciones). Esto permite una conexión perfecta con las herramientas de análisis empresarial y las plataformas de punto de venta (POS) ya en uso, eliminando la necesidad de introducir datos manualmente en hojas de cálculo. Para los hoteles, esto significa dedicar menos tiempo a tareas tediosas y centrarse más en aprovechar la información. Proporcionar una visión en tiempo real de los patrones de residuos para las operaciones comerciales, lo que permite tomar decisiones más rápidas e inteligentes. Ya sea en un hotel boutique o en un complejo turístico en expansión, este enfoque basado en API garantiza que la gestión de residuos se alinee con la pila tecnológica más amplia del hotel, mejorando la eficiencia en todos los ámbitos.
Soluciones prácticas para los residuos y excedentes inevitables
Incluso con los mejores esfuerzos de prevención, es inevitable que se produzca algo de desperdicio de alimentos, pero la tecnología ofrece formas de gestionarlo de manera responsable. Los biodigestores, por ejemplo, son máquinas automatizadas que transforman los desechos orgánicos en aguas grises, que pueden ser drenadas de forma segura o reutilizadas, como para regar los jardines de los hoteles. Estos dispositivos son especialmente útiles para operaciones de gran volumen, como bufés o grandes eventos de catering, donde las sobras pueden acumularse rápidamente.
Un hotel que acoja una boda de fin de semana, por ejemplo, podría utilizar un biodigestor para gestionar los alimentos no consumidos de la recepción, reduciendo así significativamente su contribución a los vertederos. Al procesar los residuos in situ, estos sistemas disminuyen la carga medioambiental y reducen los costes de eliminación, ofreciendo una solución práctica para los desperdicios inevitables.
Mientras tanto, los alimentos sobrantes no tienen por qué acabar como residuos. Las soluciones de redistribución digital conectan a los hoteles con las comunidades locales para compartir las comidas sobrantes, como productos de panadería de un día o catering sin tocar de eventos cancelados. A través de estos sistemas, un hotel puede poner a la venta los excedentes de comida con descuento o donarlos a una organización benéfica, asegurándose de que lleguen a los necesitados en lugar de a la basura. Imagínese que se cancela una conferencia y quedan bandejas de sándwiches sin usar: un hotel podría utilizar esta tecnología para redirigirlos a un banco de alimentos cercano, reduciendo así los residuos y fomentando la buena voluntad. Estas plataformas ayudan a la empresa a recuperar algunos costes y a fortalecer sus lazos con la comunidad con un mínimo esfuerzo.

Por qué los hoteles deberían considerar estas herramientas
Las ventajas de adoptar la IA y la automatización en la gestión de residuos son convincentes. El ahorro de costes se deriva de la compra de menos alimentos, la reducción de las tasas de eliminación y la optimización de la mano de obra: un hotel que reduzca los residuos en solo un 20 % podría ahorrar miles al año, dependiendo de su tamaño. Más allá de las finanzas, estas herramientas mejoran las credenciales de sostenibilidad, un gran atractivo para los huéspedes que priorizan las estancias ecológicas. Los datos lo respaldan: los viajeros eligen cada vez más hoteles que demuestran responsabilidad medioambiental, lo que convierte la reducción de residuos en una ventaja competitiva tanto como en una elección ética.
Las organizaciones del sector también están interviniendo para apoyar este cambio. El PLEDGE on Food Waste es una de esas iniciativas que ofrece un sistema de certificación y evaluación comparativa para orientar a los hoteles hacia prácticas sostenibles. Basado en siete pilares y noventa y cinco criterios, se alinea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas y ha ayudado a los hoteles participantes a reducir los residuos hasta en un 40 %.
Mirando hacia el futuro
El desperdicio de alimentos es un problema de múltiples capas, pero la tecnología ofrece una serie de soluciones prácticas. La IA proporciona la precisión necesaria para rastrear y predecir los residuos, mientras que la automatización agiliza el inventario y procesa los desechos inevitables. La integración de API vincula estas herramientas a los sistemas existentes, haciendo que la gestión de residuos sea una parte integral de las operaciones.
Las plataformas digitales redirigen los excedentes de alimentos, reduciendo la dependencia de los vertederos y beneficiando a las comunidades locales. Estas innovaciones reducen los costes, impulsan la sostenibilidad y se alinean con las expectativas de los huéspedes de prácticas más ecológicas. Adoptar estas tecnologías podría suponer un paso significativo hacia un futuro más eficiente, respetuoso con el medio ambiente y rentable.
Sources from which this article was influenced:
https://www.businesswaste.co.uk/sectors/hotel-waste-management/hotel-waste-statistics/
https://www.rts.com/resources/guides/food-waste-america/
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2666957923000058
https://greenly.earth/en-us/blog/industries/global-food-waste-in-2022