
ITA Airways, la aerolínea estatal italiana de la que Lufthansa posee un 41 por ciento, tiene hoy 22 aviones en tierra, fuera de uso, un 28 por ciento de toda su flota, por averías en los motores Pratt & Whitney. Es el mismo problema que sufre Wizz Air y que afecta particularmente a este fabricante americano (Wizz Air aún espera otro año más con 40 aviones parados).
ITA calcula que está perdiendo unos 82 mil dólares al día por las averías, unos 150 millones de euros en los próximos cinco años.
El problema con los motores GTF de Pratt & Whitney tiene que ver con los metales de las aspas de los rotores, lo que obliga a pararlos y someterlos chequeos y recambios (Pratt & Whitney indemniza a Wizz Air por fallos en motores).
Empezó en 2023 y ha afectado gravemente a muchas aerolíneas, entre ellas Air Baltic y muy acusadamente a Wizz Air. El problema de la aleación del metal deriva en pequeñas grietas que pueden potencialmente causar una tragedia.
Tanto la EASA europea como la FAA de Estados Unidos han ordenado a las aerolíneas una revisión de estos motores y su reparación en caso necesario. ITA dispone de 101 aviones, de los cuales 79 son de un pasillo, muchos de los cuales los tienen.
“Los pilotos de los aviones A220 apenas pueden volar 20 horas al mes debido a la paralización de esta flota”, revela Joerg Eberhart, añadiendo que “es imposible que podamos crecer de esta forma”.
De alguna manera, Eberhart está diciendo que el retorno de ITA a los números positivos –que en realidad sería su debut, dado que jamás ha dado un euro de beneficios– deberá retrasarse un poco, tal vez a 2027. ITA ha avanzado que va a actuar legalmente para que el fabricante de los motores mejore la compensación.
