
Wizz Air es muy poderosa en los países del este de Europa, pero se ve que le saben a poco. Tras fracasar en su intento de conquistar Abu Dabi, la aerolínea húngara ha anunciado la apertura de una nueva base en Tel Aviv, con el objetivo de bajar los precios en ese país. Por contraste, hay que recordar que Ryanair lo abandonó completamente (Ryanair abandona Israel).
“Estamos absolutamente comprometidos en poner una base aquí en Israel”, dijo József Váradi, el máximo ejecutivo de la aerolínea. “Queremos ser vistos como una empresa arraigada en la sociedad israelí”, añadió (El fracaso de Wizz Air: abandona Abu Dhabi).
El directivo apuntó esto después de encontrarse con el ministro de Transportes, Miri Regev. Aún hay algunos problemas regulatorios pendientes de solucionar y, además, hay otro que se lo imaginan: las aerolíneas locales se han puesto de uñas ante la idea de que una extranjera se instale allí.
Váradi le dijo a la prensa local que “hemos tenido una reunión en la que hicimos grandes progresos y nos hemos puesto de acuerdo desde muchos puntos de vista. Algunos desafíos pendientes son técnicos, otros son de negocio. Pero ambas partes –concluyó– estamos de acuerdo en resolver los problemas pendientes”.
El Gobierno israelí pretende que para finales de enero acaben las conversaciones y se llegue a un acuerdo.
