
Había esperanzas de que Norse Atlantic, que hace vuelos low cost de largo radio, iba a salir del agujero, tras haber anunciado que había batido el récord de facturación este verano pasado, con ocupaciones del 90 por ciento. Pero los costes han sido capaces de comerse los ingresos. O lo que es lo mismo, las cosas no van. En el verano de 2024 había perdido 6,3 millones de dólares y este verano, el mejor que recuerdan, se dejó 7,8 millones (Norse, que no gana mercado, alquila sus aviones a Arabia).
Esta es la nueva Norse que destina algunos aviones a servicios regulares mientras que otros los alquila en régimen ACMI a otras aerolíneas, fundamentalmente a IndiGo, que crece brutalmente pero no tiene la flota necesaria (Norse fracasa en Alemania y anuncia que no volará más).
Bjørn Tore Larsen, el CEO y fundador, que proviene de la antigua Norwegian, dice que “hace un año establecimos un nuevo modelo, con el negocio de alquiler de aviones ACMI. Hemos ido mucho mejor desde entonces, tanto en ocupación como en volumen de facturación. Pero una competencia muy dura en las rutas más importantes del Atlántico, algunos problemas operativos y la inflación de costes nos han afectado”. O sea que las cosas van bien pero no hay manera de ganar dinero.
La facturación en julio, agosto y septiembre subió de 222 a 250 millones de dólares, pero eso no ha bastado. “Ha habido una enorme presión con los precios en este periodo”, indicó Larsen.
“Y después, hechos inesperados: 25 millones de gastos en mantenimiento, de los que 20 han sido reembolsados por el seguro, 9 millones debidos a incidentes operativos y pagos atrasados de los convenios laborales. Todo eso nos ha llevado a tener unas pérdidas de 7,8 millones”.
Ahora empezará a hacer vuelos chárter para algunas compañías de cruceros, a ver si así las cosas se encarrilan. Pero, de alguna manera, tras casi cinco años, se puede concluir que el negocio del low cost largo radio no es mucho negocio.
